
La verdad es que he ido narrando la vida de Fermin Lopez, padre de un compañero nuestro, Carlos Lopez, porque he creído que su vida entera es un socialismo biografiado, nuestra historia misma de ayer, de hoy y de siempre. A él le tocaron vivir épocas especialmente dramáticas, heróicas, pero las circunstancias en las que vivió siguen subsistiendo y la forma en que las afrontó no han variado. En nuestro país dejamos la violencia y afrontamos la libertad en democracia desde 1978. En otros países lamentablemente sigue siendo igual.
La historia de un hombre que desde muy temprana edad sabe que es trabajador, sin más fortuna que su propio trabajo y el de una mina es especialmente duro y era, en aquellos años, quizá de los más penosos y sacrificados. Que se da rápidamente cuenta que su explotación, su pobreza está en el medio que le rodea para sobrevivir y entiende que su afán del conocimiento le puede ayudar en sus espíritu reivindicacionista, a conseguir mejoras en sus condiciones laborales y de vida. El CONOCIMIENTO, el afan de saber, tantas veces expuesto por los primeros marxistas y nuestros abuelos socialistas como la primera causa de explotación, lo lleva a la Casa del Pueblo, aprende a leer y a escribir, y empieza a ser un ejemplo para sus compañeros.
Se convierte en líder natural por la forma de ser que dio impronta a tantos socialistas y ugetistas, era el primero en dar todo, su trabajo, su apoyo, su solidaridad...y el último en recibir lo justo. Aún en reivindicaciones discutibles se pliega a la voluntad de sus compañeros y es uno más a la hora del apoyo solidario. Su actitud es un EJEMPLO que siguen sus compañeros sin pensar porque además de uno más, es todos ellos, es cada uno de ellos. Hasta en los enfrentamientos a tiros cuando las posiciones sindicales sobrepasaban la razón y este hombre especialmente pacífico, no se arredra ante el enfrentamiento armado
Afrontar una Revolución como la de Octubre, una condena a muerte con el tiempo de prisión consiguiente y encontrarse al final sin hogar únicamente por ser un líder político y sindical socialista da una idea del calibre humano de Fermin, es otro sello de un socialista, la AUSTERIDAD que conjuntamente con su sentido del COMPROMISO y de la justicia se niega a vender su puesto de trabajo y vuelve a la mina sin rendirse a las compensaciones patronales.
Al final , tras combatir en todos los frentes de la Guerra Civil, ese socialismo le pasa la lógica factura de la negrura de la represión, es vuelto a condenar a muerte y es asesinado (fusilar a un hombre cuando la guerra ha acabado o como se lo hicieron a muchos no se puede llamar de otra forma que "crimen). No se fusilaban hechos, porque no los había; la ETICA de un auténtico socialista afronta el futuro sin temor porque se obra con justicia, se fusilaban IDEAS y EJEMPLOS, sabían lo que hacían...lo intentaron pero no lo consiguieron...
Hoy, tantos años después, vemos que esos ejemplos, esa historia, compañeros, es la nuestra. Con crisis, con desempleo, con un paro terrible...seguimos esa estela con ese mismo espíritu. Sólo así convenceremos y lo podemos hacer. Somos nosotros los que tenemos que ser ahora ese ejemplo.
Ni crisis, ni hostias, de todo se sale, vamos asumir ese enorme compendio de virtudes y volver a enseñarlo si hace falta. Somos hijos de aquellos hombres...
Los que no lo hayan entendido...que se borren.
Muchas gracias Carlos por dejarnos ese enorme legado de tu padre. No me atrevo a reproducir las cartas que os dejó a vosotros sus hijos, ni a su partido socialista del alma...¡¡¡Hay tanta solidaridad, generosidad, orgullo y bondad ante la muerte en las cartas de tu padre!!! De qué nos podemos quejar hoy? ...de no seguir luchando como ellos, como tu padre...yo lo seguiré intentando
Un fuerte abrazo socialista
Nano Martínez López